Los doce capítulos
Tu vida no es una lista plana de anécdotas — son doce capítulos. Infancia, adolescencia, primer amor, vida adulta, pérdidas, hijos. Tenés un mapa, no un feed.
El problema
Si te sentás a escribir tu vida sin estructura, terminás con una bolsa de anécdotas inconexas. ¿Era esto antes o después del nacimiento de mi hermano? ¿En qué época vivía en esa casa? Sin un esqueleto, los recuerdos flotan.
Los doce capítulos
Anecdotario divide tu vida en doce capítulos — no por edad estricta, sino por etapas reconocibles:
- Antes de mí — tus padres, tus abuelos, lo que te contaron
- Primera infancia (0-6) — lo que recordás de cuando eras chiquito
- Escuela primaria (6-12) — amigos, maestras, miedos
- Adolescencia (12-18) — el primer amor, la rebeldía, las amistades intensas
- Salir de casa — universidad, primer laburo, mudarse solo
- Encontrarme — los veintipico, las decisiones, los errores formativos
- Pareja — la persona con la que armaste algo, o las que no funcionaron
- Hijos — si los tenés, o la decisión de no tenerlos
- Vida adulta — la rutina que armaste, la casa, el laburo estable
- Pérdidas — gente que ya no está, momentos difíciles
- Lo que me hizo yo — los hobbies, los viajes, las obsesiones
- Lo que viene — lo que querés todavía, los sueños abiertos
Cómo se usa
Cada anécdota que escribís se asigna a un capítulo (vos elegís, o la IA sugiere). En tu dashboard ves un árbol con los doce —cuáles tienen más material, cuáles están vacíos, cuáles sería bueno empezar.
No tenés que llenarlos en orden. Empezá donde te llame.
Por qué importa
Cuando volvés a escribir después de una semana mala, no enfrentás una página en blanco — enfrentás un mapa con huecos. "Hace tres meses no escribo nada de mi adolescencia. Hoy puedo agregar la anécdota de la prueba de geografía que me cambió la vida." La estructura te da puertas de entrada.
Y cuando convertís el corpus en un libro, los capítulos ya están — el libro casi se escribe solo.