
Sofía
Sofía Méndez
También conocida como Sofi, Sofita, la nena
Nació tres años después que Martín, una mañana de fin de invierno con el frío justo para que mis tíos llegaran al hospital con bufanda. Lleva el nombre por una poeta que mi madre admiraba sin haberla leído entera. Liceo Bauzá, igual que yo. Comunicación en la UCU, egresada en el dos mil veintiuno. Periodista en el diario El Observador desde el veintidós, sección política. Mamá de Joaquín. Casada con Mateo desde el dos mil dieciocho, vivieron juntos un año antes y se separaron tres semanas en el medio (eso lo cuenta ella sola, no yo). Me llama todos los días, lo que es probablemente excesivo y completamente bienvenido. Hace galletas con el vaso heredado de mi madre en su cocina, los sábados. Tiene los quince de su pulsera de plata desde el dos mil trece, la toca cuando piensa, sin darse cuenta.
- anécdota
Joaquín y la firma
Sofía me trae a Joaquín los miércoles. Es un acuerdo que viene desde que él tenía dos años. Sofía trabaja en la redacción del Observador y los miércoles tiene cierre tarde, así que lo levanta del jardín y lo trae acá a las doce. Comemos los tres, Andrés, Joaquín y yo, y Sofía se va. Joaquín se queda toda la tarde, hasta que ella vuelve a buscarlo a las siete.
hace 1 semana
- anécdota
Martín apareció un sábado
El veintidós de noviembre del veinticinco, sábado, las once de la mañana, sonó el portero. Yo estaba en la cocina pelando manzanas para una compota, algo que no hacía desde hacía meses pero esa mañana me había agarrado el deseo. Andrés estaba leyendo el diario en el living. Atendí pensando que era el almacenero con un pedido.
hace 2 semanas
- anécdota
El día que mi padre se fue
Mi padre se murió en el dos mil quince un martes a las cuatro y veinte de la tarde. Estaba internado hacía dos semanas en el sanatorio Británico. No estaba sufriendo en el sentido convencional, era el cuerpo el que se iba apagando, no el dolor el que ganaba. Yo lo iba a ver todos los días después de la escuela, y los fines de semana me quedaba la mañana entera.
hace 1 mes
- recuerdo
Cumpleaños sesenta
En febrero del veintisiete cumplo sesenta. Andrés organizó una cena chica en casa, Sofía, Martín que vino de Madrid, Joaquín, Carmen y nosotros. La torta la hizo Sofía con la receta de las galletas de la abuela. Lloré dos veces y me reí cuatro. Buen balance.
hace 1 mes
- anécdota
Los celos de Martín
Sofía tenía dos meses cuando pasó. Martín, que tenía tres años recién cumplidos, había sido un hermano modelo en los primeros días. La miraba con curiosidad, le tocaba los pies, le preguntaba a Andrés "¿esta es Sofía?" cada vez que entraba a la pieza, como si necesitara confirmar que seguía siendo la misma. Yo creí que íbamos a zafar de la fase clásica de los celos.
hace 2 meses
- anécdota
Siete velas en una sola
El catorce de junio del veinticinco Joaquín cumplió siete años. La fiesta fue chica, Sofía, Mateo, Andrés, yo, Carmen que siempre se cuela en estos cumpleaños como si fuera tía, y dos compañeros del jardín con sus madres. Un cumple de los que apenas duran tres horas y dejan la casa de Sofía con globos pinchados y migas de torta en el sillón.
hace 2 meses
- anécdota
Las galletas de Sofía
El once de mayo del veinticinco fue Día de la Madre y Sofía nos invitó a almorzar a su casa. Llegamos con Andrés a la una. Joaquín nos abrió la puerta con un delantal puesto, despeinado, con harina en la nariz. "Estamos haciendo galletas", anunció, como si fuera información de Estado.
hace 3 meses
- anécdota
La primera vez que Sofía durmió toda la noche
Sofía nació en el noventa y ocho y los primeros tres meses no durmió más de dos horas seguidas. Yo estaba destruida. Andrés trabajaba en una obra en Punta del Este y volvía los viernes a la noche; toda la semana estábamos los tres solos: Martín que tenía tres años, la beba, y yo.
hace 4 meses
- recuerdo
Los miércoles de Joaquín
Sofía me lo trae a almorzar. Hace dibujos mientras yo cocino. A veces me copia la firma.
hace 5 meses
- anécdota
Cincuenta y ocho
El dieciocho de febrero del veinticinco cumplí cincuenta y ocho. Andrés se levantó antes que yo, cosa rara, y cuando salí del baño la cocina ya estaba con olor a café y a tostado. Había puesto un mantel limpio, el de los cuadros amarillos que no usamos hace meses, y arriba dos tazas, el termo, una bandeja con tres medialunas y un sobre.
hace 8 meses
- anécdota
Las galletas de los sábados
Mi madre Elena hacía galletas todos los sábados a la mañana. Galletas de campo, de las que se hinchan en el horno y dejan ese olor a manteca tibia que se queda en la cocina hasta el lunes. Yo tendría seis o siete años y mi tarea era cortar la masa con un vaso al revés. El vaso era de vidrio grueso, de los que en esa época se usaban para tomar vermut, y dejaba un círculo perfecto en la masa. Mi madre se reía cuando yo apretaba demasiado y la masa se salía por los costados.
hace 8 meses